Si ya llevas carillas dentales y ahora necesitas o quieres corregir la posición de tus dientes, es normal que te preguntes: ¿se puede poner ortodoncia con carillas? La respuesta es sí, es perfectamente posible, aunque requiere una valoración específica y, en algunos casos, adaptar el tipo de ortodoncia que se utiliza.
En este artículo te explicamos en qué casos se puede combinar ortodoncia y carillas, qué riesgos hay que tener en cuenta y por qué, en algunos tratamientos, es al revés: es la ortodoncia la que se planifica primero para poder colocar las carillas al finalizar.
Sí, se puede poner ortodoncia con carillas ya colocadas
Llevar carillas no es un impedimento para iniciar un tratamiento de ortodoncia. Los dientes se mueven igual con fuerzas de ortodoncia, tengan o no una carilla colocada encima, así que el movimiento dental en sí no es el problema. Lo que sí cambia es cómo se aplican esas fuerzas y qué sistema de ortodoncia conviene más en cada caso.
¿Por qué hay que tener cuidado si se usan brackets?
El principal punto a vigilar es la adhesión. Los brackets tradicionales se cementan directamente sobre el esmalte, pero no se adhieren bien sobre la porcelana de una carilla.
Además, la presión del tratamiento o la retirada de los brackets al finalizar puede provocar grietas, fracturas o el desprendimiento de la carilla si no se emplean técnicas y adhesivos adecuados.
Invisalign, la alternativa más recomendada con carillas
Cuando ya se tienen carillas colocadas, la ortodoncia invisible suele ser la opción más segura. Al no requerir que se cemente nada sobre la superficie del diente, evita el riesgo de dañar la carilla durante la colocación o la retirada del aparato. A tus dientes, en realidad, les da igual que la fuerza la ejerza un sistema de brackets o un juego de alineadores: se moverán igual hacia la posición deseada.
Si aun así se opta por brackets, es habitual recurrir a brackets cerámicos y a adhesivos específicos, menos agresivos con la carilla que los sistemas convencionales.
¿Qué tipo de carilla influye en la decisión?
- Carillas de porcelana: son bastante resistentes y, en general, toleran bien las fuerzas de un tratamiento de ortodoncia, siempre que este esté bien planificado.
- Carillas de composite: son más sensibles al movimiento dental y requieren más precaución, sobre todo en tratamientos largos.
La coordinación entre especialistas, la clave
Para que un tratamiento de ortodoncia con carillas salga bien, es fundamental que el ortodoncista y el dentista que colocó las carillas trabajen coordinados. Ambos deben valorar conjuntamente el caso para asegurarse de que el movimiento dental no compromete la estabilidad de las carillas ya colocadas.
Si te encuentras en esta situación, en nuestra clínica de ortodoncia en Carballo estudiamos tu caso de forma individual, valorando el estado de tus carillas y el tipo de movimiento necesario, para recomendarte el sistema de ortodoncia más adecuado.
El otro escenario: cuándo se ponen carillas después de la ortodoncia
Existe también el caso inverso, igual de habitual: pacientes que terminan un tratamiento de ortodoncia y necesitan carillas después, no antes. Aquí el orden cambia por completo respecto al caso anterior: primero se alinean los dientes y, una vez finalizado el movimiento, se colocan las carillas para pulir el resultado estético final.
La ortodoncia corrige la posición de los dientes, pero no puede modificar su forma, tamaño o color. Por eso, cuando además de un problema de alineación existen alteraciones estéticas, se recurre a las carillas al terminar el tratamiento, en colaboración con el especialista en estética dental.

¿Qué se puede mejorar con carillas al finalizar una ortodoncia?
- Alteraciones de color: manchas blancas o tinciones que la ortodoncia no corrige.
- Alteraciones de forma: dientes en barril o tonel (sin contacto en el borde incisal al alinearlos), dientes muy triangulares (que dejan espacios negros o «troneras» al alinearse) o dientes conoides.
- Alteraciones de tamaño: dientes microdónticos, más pequeños de lo habitual.
- Alteraciones de posición: transposiciones que no se han podido corregir del todo, o agenesias donde se ha hecho un cierre ortodóncico de espacios.
- Problemas periodontales: pérdida de hueso de soporte que deja espacios negros en la zona gingival al aproximar los dientes; en estos casos, además de las carillas, puede ser necesario un tratamiento de periodoncia.
Los incisivos laterales superiores son, con diferencia, los dientes que más carillas suelen necesitar al terminar una ortodoncia, ya que son de los que más alteraciones de tamaño y forma presentan y ocupan una posición muy exigente estéticamente.
En cuanto al tipo de carilla, en pacientes que aún no han terminado su crecimiento se recomiendan carillas de composite, más fáciles de ajustar con el tiempo. En pacientes adultos se puede optar por porcelana o composite, según lo que aconseje el especialista en estética.
La odontología digital, útil en ambos escenarios
Ya sea que necesites ortodoncia teniendo carillas o carillas al finalizar la ortodoncia, contar con planificación digital marca la diferencia. Gracias al escáner intraoral es posible evaluar cada caso de forma individualizada y anticipar el resultado antes de empezar el tratamiento.
En Clínica Dental Pico Blanco disponemos del escáner intraoral más moderno, lo que nos permite planificar de forma conjunta tu tratamiento de ortodoncia y de carillas dentales en Carballo, sea cual sea el orden en el que los necesites, y mostrarte una simulación de cómo quedará tu sonrisa antes de empezar.